• Yawar Nazir Alonso

Productos de León o la falta de promoción seria

Que los productos leoneses gozan de gran calidad es sabido. Sabido por los leoneses, porque fuera de los límites provinciales la cosa es distinta. Existen honrosas excepciones, como el vino D.O. Bierzo que se puede encontrar en los mejores establecimientos mundiales, gozando de las simpatías de The Wine Advocate fundada por Robert Parker, con dos vinos 100 puntos en la cosecha 2023 o la lista 2025 de los 100 mejores vinos españoles de Tim Atkins, en donde encontramos siete Bierzo. En el lado contrario la D.O. León, como he comprobado hace escasos días ojeando el catálogo 2026 de Vila Viniteca tienda/distribuidora líder en España. Cinco mil referencias, ni una botella de nuestros estupendos rosados Prieto Picudo o blancos Albarín, lo mismo que en restaurantes que he visitado con más de 1000 referencias en carta o dentro de los cientos de la Guía ABC de Vinos 2026, editada hace unos días.
El tamaño de nuestras empresas es francamente pequeño, baste decir que no hay ninguna de capital puramente local dentro de las 200 mayores empresas alimentarias de España. De ahí que necesiten promoción pública. Sin embargo, esta carece en mi opinión, de cualquier criterio que represente un mínimo de racionalidad. Me referiré a tres muestras: Mercado, Mini Amazon y Ferias de Productos.

– Mercado (Ayuntamiento):
Siempre he pensado que las rotondas y los mercados definen una ciudad para un recién llegado. En cuanto a las primeras, corramos un tupido velo y respecto al mercado, la imagen que presenta es absolutamente demoledora. No es la primera corporación municipal que ha pretendido sin éxito darle un giro, pero aquí hablamos de un gasto de dos millones de Euros en el continente, mientras que prácticamente carece de contenido. Reiteradamente he expresado en este medio que debe adaptar su oferta a los nuevos usos y costumbres, como han hecho otras capitales de provincia. Sin una apuesta seria, aunque se forre en oro, el Mercado acabará cerrando. Debe tener una web gestionada activamente, tiendas más allá de una oferta de alimento fresco, eventos, presentaciones, catas, concursos gastronómicos, ocio, restauración con producto del mercado, escaparate de productos de León, amplio horario y calefacción, que estamos en León. Pontevedra, del tamaño de Ponferrada, ha añadido una interesante acción formativa de la escuela de cocina de FP Carlos Oroza, con cliente real y un puesto en el Mercado para comer in situ con reserva on line o para llevar.
No es tan difícil, basta con ver lo que se hace fuera y adaptarlo. No vale la excusa del acceso en vehículo. Quien hoy compra en estos lugares no busca una caja de leche o paquetes de papel higiénico y además el parking de Santo Domingo está a 150 metros de las puertas del Mercado. Otra cosa es la transformación de un barrio degradado que ha ido expulsado habitantes en las últimas décadas, con la importancia que tendría una clientela no sólo foránea de fin de semana sino también residente a diario.

– Mini Amazon (Ayuntamiento. En proceso de cesión a la Diputación):
Aquí puede hablarse claramente de negligencia. El gasto de cuatro millones de Euros en la surrealista idea de crear un Amazon para productos leoneses no se entiende después de fracasar la web municipal de productos de León, del mismo resultado en la Diputación y sin haber dado ninguna de las administraciones ni el más mínimo dato de uso. Tampoco se ha tenido en cuenta el criterio de expertos en comercio digital o la experiencia de otros lugares, ya que no ha funcionado en ningún lugar de España. Y ello por varias razones:
– Cualquier productor puede vender en Amazon u otras plataformas.
– Muchos elaboradores tienen webs más que aceptables.
– Compite deslealmente con establecimientos físicos leoneses, alguno con varias sucursales y buenas páginas web donde venden los mismos productos,
– No se trata solo de poner un almacén y unos coches eléctricos, hay que atraer al comprador, realizar ofertas, promociones, blogs, recetas o news letters.
Poca solución veo aparte de cerrar cuanto antes definitivamente después de 3 años de inactividad, dar el dinero por perdido y exigir responsabilidades.

– Promoción Productos de León (Diputación):
Debe reconocerse que la Diputación hace un notable esfuerzo económico de promoción y la XXXI Feria de Productos de León, con 104 expositores, desbordados de público y un sin fin de actividades, puede parecer un éxito. Sin embargo, me temo que habiendo conseguido lo difícil, poco impacto tiene más allá de nuestro término municipal, pudiendo sugerir:
– Establecer una fecha inamovible. No puede permitirse otra vez que un olvido lo relegue a otro momento. Todo profesional tiene marcada en la agenda para 2026 el Salón Gourmets, San Sebastián Gastronómika, Madrid Fusión o el Concurso de Tapas de Valladolid.
– Ello lleva a la inclusión de una jornada para profesionales, lo que obligaría a presentar el programa con suficiente antelación, no unas horas antes como se ha hecho. El Purple Weekend fue presentado hace semanas, de ahí su éxito de público foráneo.
– Preguntar a los visitantes por su código postal, como en cualquier museo, nos da idea de quién se acerca al recinto, ya que podrían ser sólo residentes, siendo conveniente revisar la política de entrada gratuita, cobrando como en la exitosa Feria de Muestras de Gijón.
– Programas, posters y trípticos elaborados con anterioridad y divulgados. No puede entenderse que en un puente de diciembre con los hoteles al completo, carezcan de estos elementos, como tampoco la oficina de turismo ni la web turisleon.com del Consorcio Provincial de Turismo. Por cierto, el cartel “Sabores de un Reino” puede inducir a equívoco con las promociones de Navarra, siempre ligadas al concepto “Reyno”.
– La Feria ha adquirido un alto nivel, por lo que conviene revisar que los productos presentados a los concursos estén a la altura y no para cubrir el expediente. Un buen queso, por ejemplo, como producto que evoluciona, puede quedar en mal lugar si no está en su momento óptimo de sabor y textura. Debería suprimirse el concurso de tapas, que se limita a reflejar el bajo nivel medio de la calle, donde se ha degradado lo que debería ser un detalle con la consumición, dejando una mala imagen de nuestra gastronomía.
– Cuidar la promoción exterior. Nuestros productos no pueden presentarse en la calle, con la foto de una cola de gente esperando que les rellenen el cuenco gratuitamente. Otras provincias realizan eventos en mercados o edificios emblemáticos y siempre contando con profesionales locales, para que el potencial cliente pueda comprar también en sus tiendas.
– Cuidar la imagen de la promoción exterior también incluye impacto en medios locales como reseñas o notas de prensa. Nada hemos visto en La Nueva España, El Correo Vasco o Deia cuando se ha visitado Gijón o Bilbao. Imagen también es foto con autoridades de rango similar, no el concejal de turno si quien nos representa es la Diputación.
– Revisar las novedosas Jornadas Gastronómicas Leonesas. Las fechas del 5 al 21 de diciembre coinciden con el fin o el solapamiento de otras en el trimestre más saturado del año en estas manifestaciones, como las LVI del Bierzo, XXXIV de la Tercia y Arbás, XXIII del Cocido Gordonés, XV del Potro Hispano-Bretón Biocastanea, diversas Jornadas de la Matanza, Micológicas o las II de la Alubia. La presentación se realizó la víspera de su inicio, sin trípticos en oficinas de turismo u hoteles y dadas las fechas, nada aportan, dadas las multiples reservas navideñas previas. La web cuyo nombre no permite adivinar de qué se trata, debería someterse a un seguimiento de perfiles con Google Analytics. Quizá demostraría que en momentos de menor actividad hostelera como febrero, sería atendida mejor por el sector. Y recordar que aunque se pueda aducir que es una prueba para años posteriores, ya no tendremos una segunda ocasión de causar una buena primera impresión.

En conclusión, es necesario tener claro que el “éxito” no se debe centrar exclusivamente en la afluencia gratuita de miles de personas. Debe quedar claro que cualquier acción promocional financiada con dinero público debe rendir cuentas. Medir el impacto mediático, contactos, contratos, vínculos mercantiles y ventas. En definitiva, retorno de la inversión. Y sobre todo, transparencia y difusión de todos los datos, hasta que se vea que el esfuerzo realizado merece de verdad la pena.

Yawar Nazir Alonso
Secretario General de la Academia Leonesa de Gastronomía
Doctor en Derecho Financiero y Tributario
MBA IE