• Feria de los Productos de León

Productos de León: Una marca extraordinaria gestionada con opacidad

La Diputación de Valladolid destina 1,2 millones de euros a su marca agroalimentaria, gestiona 552 empresas adheridas formalmente y acudió en 2025 al Salón Gourmets con stand propio y showcooking de chef con Estrella Michelin, y en 2026 a Alimentaria Barcelona con stand propio y 13 empresas. La Diputación de León destina entre 350.000 y 400.000 euros a «Productos de León», no publica ningún censo formal de empresas adheridas y no estuvo en ninguna de esas ferias. Estas son dos diputaciones provinciales de Castilla y León. Una ha construido una plataforma comercial. La otra, un evento anual.

León posee uno de los patrimonios agroalimentarios más ricos y reconocibles de la Península Ibérica: Cecina de León, Queso de Valdeón, Botillo del Bierzo, vinos del Bierzo y León, legumbres con IGP, morcilla, miel, etc. Un catálogo que, con la estrategia adecuada, podría competir en cualquier escaparate gastronómico nacional e internacional. El problema no está en el campo ni en las bodegas. Está en la gestión institucional de la marca llamada a proyectarlo.

La Academia Leonesa de Gastronomía ha elaborado un análisis comparativo de «Productos de León» —responsabilidad de la Diputación Provincial— frente a seis marcas públicas de referencia nacional: Tierra de Sabor (Junta de Castilla y León), Reyno Gourmet (Gobierno de Navarra), Alimentos de Aragón (Gobierno de Aragón), Alimentos de Extremadura (Junta de Extremadura), Gusto del Sur (Junta de Andalucía) y Alimentos de Valladolid (Diputación de Valladolid). El resultado es tan claro como incómodo: «Productos de León» ocupa la última posición en prácticamente todas las dimensiones relevantes. Y todo ello se financia con dinero de los ciudadanos de la provincia.

En tres cifras:

CERO ferias internacionales de primer nivel con presencia de Productos de León en 2025-2026
CERO memorias anuales de actividades publicadas por la Diputación de León
CERO acuerdos con grandes superficies documentados fuera de la provincia

Frente a esos tres ceros, el resto del grupo analizado presenta presupuestos de entre 1,2 y 5,8 millones de euros, censos formales de entre 115 y 900 empresas adheridas y presencias consolidadas en las principales ferias agroalimentarias europeas.

Sin métricas, sin rendición de cuentas
La Diputación de León destina a «Productos de León» entre 350.000 y 400.000 euros anuales sin publicar ningún documento que relacione esa inversión con resultados medibles: ni contactos generados, ni mercados abiertos, ni referencias en lineales, ni empresas adheridas registradas. No hay memoria anual. No hay padrón de adheridos. No hay métricas de ningún tipo. No existe ninguna otra marca del grupo analizado —ni autonómica ni provincial— que gestione fondos públicos sin rendir cuentas públicamente. «Productos de León» es la única excepción, y esa opacidad no es un detalle administrativo: es un problema de fondo que blinda la ineficiencia ante cualquier escrutinio externo.

Lo que no se mide, no se corrige
Mientras el XXXIX Salón Gourmets reunía en Madrid a Tierra de Sabor con 135 empresas, a Reyno Gourmet con 25 empresas navarras, a Alimentos de Aragón, a Alimentos de Extremadura y a Gusto del Sur con cerca de medio centenar de empresas andaluzas, la Diputación de León no aportaba ninguna empresa, ningún stand y ningún euro. Tampoco estuvo en Alimentaria Barcelona 2026, ni en Fruit Attraction, ni en la Barcelona Wine Week. Es la única marca del grupo que no figura en ninguna de estas citas.

Pero la comparación más difícil de encajar no es con las grandes marcas autonómicas. Es con Gusto del Sur, lanzada por la Junta de Andalucía en 2023: con apenas dos años de existencia contaba ya con 240 entidades adheridas y 610 referencias, sus campañas han generado más de 3,4 millones de impactos en punto de venta y mantiene más de 100 referencias permanentes en lineales nacionales. Una marca recién nacida ha construido en tres años lo que «Productos de León» no ha alcanzado en décadas. Y la comparación estructuralmente más pertinente sigue siendo Valladolid: otra diputación provincial, con menor peso agroalimentario que León, que ha triplicado el presupuesto, formalizado un censo y garantizado presencia en ferias tractoras. Esa brecha no se explica por la diferencia de recursos. Se explica por la diferencia de modelo y de ambición estratégica.

El coste lo pagan los productores. Un elaborador de cecina con IGP que quiere entrar en El Corte Inglés o en Eroski necesita que su marca institucional haya negociado antes ese acceso. Reyno Gourmet tiene esos convenios firmados. Gusto del Sur acredita campañas activas en grandes superficies con referencias permanentes en lineal. «Productos de León» no acredita ningún programa equivalente. La marca no abre puertas porque no ha llamado a ellas.

No es falta de recursos. Es falta de modelo y de voluntad de rendir cuentas.
La promoción agroalimentaria territorial exige planificación continuada, conocimiento de mercados y estrategia de distribución. No puede reducirse a un evento anual y a presencias puntuales. El modelo leonés de licitación atomizada contrasta con los marcos plurianuales de Navarra, Aragón, Andalucía o Valladolid, y dificulta cualquier planificación estratégica de largo plazo. A ello se suma la brecha digital: mientras Tierra de Sabor acumula 44.000 seguidores y un e-commerce con 2.000 referencias, y Reyno Gourmet mantiene web institucional en cuatro idiomas —castellano, euskera, inglés y francés— con newsletter periódica, «Productos de León» opera con 3.587 seguidores en Instagram, sin newsletter, sin LinkedIn y con una tienda online disponible en castellano, euskera y catalán pero sin versión en inglés, lo que elimina cualquier proyección comercial internacional de la plataforma. Y todo ello sin que exista ningún mecanismo público de evaluación que obligue a corregir el rumbo. Cuando la gestión no se mide, no se corrige. Y cuando los fondos públicos financian una gestión que nadie evalúa, quienes pagan el precio no son los gestores: son los productores.

La Academia, a disposición del sector
La Academia Leonesa de Gastronomía está, y seguirá estando, a disposición de la Diputación, de cualquier administración pública y de cualquier productor o agente del sector que desee abrir un diálogo constructivo. El trabajo conjunto entre la sociedad civil y las instituciones es el único camino hacia una marca gestionada con rigor y transparencia.

Un primer paso concreto, inmediato y sin coste adicional: que la Diputación publique antes de que acabe 2026 un padrón formal de empresas adheridas y una memoria de actividades con métricas verificables. Todas las demás marcas analizadas lo hacen —incluyendo una que ni siquiera existía hace tres años—. No existe ninguna razón para que León sea la única excepción. Porque ese dinero no es de la Diputación. Es de todos los leoneses.

El análisis comparativo completo, con todas las fuentes documentales verificadas, está disponible para su descarga en: Productos de León Análisis Comparativo – Abril 2026